martes, 4 de octubre de 2011

Quisiera decirle que no me importa si es mía o no. Quisiera decirle que la amo y que voy a estar con ella pase lo que paseQuisiera decirle que a mí tampoco me importa la forma, que nada más tengo ganas de estar con ella, hablar con ella, reírme con ella, nada más. Quisiera decirle que la extraño tanto. Quisiera decirle que sí. Que no se ni como, ni por qué me pasa pero estoy muerto de celosQuisiera decirle que no se enamore de otro. Quisiera pedirle que no me olvide.


¿A dónde va lo que querés hacer y no hacés? ¿A dónde va lo que querés decir y no decís? ¿A dónde va lo que no te permitís sentir? Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta.Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en error. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.

Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata.Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.





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